A MÍ, TAMPOCO
La prisa, tirana, impone su yugo. Y su paso. Cumplir plazos, arañar un pedazo de tiempo que nos permita contemplar el devastado paisaje que deja el silencio entre los viandantes, los sonidos de la mensajería instantánea, los ojos perdidos escuchando los mensajes de voz a destiempo… Piedra de molino, apisonadora de ánimas, picadora de sueños; […]









