ROJO
Por fin. Lo conseguimos. Nuestros portaaviones navegan océanos de sangre. La sangre de todos los vivientes marinos a los que exterminamos sin piedad en nombre de la progresía, un término tan antiguo como mentiroso; nuestros submarinos trazaban arterias en el mar teñido de todas las vidas que fueron: de las que nunca serán. Los cazas ...









