PIENSAME
Caminaba. De pronto, paré: Quieto. Eso tan raro que te hace estar en un lugar más tiempo del que te permites, te permiten. Y escuché los ruidos que asfixiaban mis oídos; noté el humo que entraba por mi nariz: Me supo a Asbesto y a muerte: Asfixia afilada en mis pulmones, que se contrajeron por […]









