A TU PUERTA.
Durante mucho tiempo la he cerrado por dentro. Y creí que era algo que perduraría; que como los geranios en los tiestos, florecen sin importarles en qué balcón lucirán blancos, rojos, rosas; Hoy duermo sin ti. Y no pasará mucho tiempo hasta que vuelvas: Tu sonrisa de niña, tu tez angulosa, tus manos pequeñas; las […]









