La diferencia. Lo que nos hace distintos. El argumento más viejo de la historia, vuelve por sus fueros para reescribir el presente. Pretende, otra vez, hacer creer al crédulo, al necesitado, al oportunista y a los titiriteros de la política, que todo será distinto y que es mucho mejor construir una realidad paralela que buscar una convivencia en la que sentarnos y conversar…

Ya sea por una religión, ya sea por una identidad contrastada, vuelven los profetas sistemáticos a alzar los cantos de sirena. Las naves que surcan tan procelosas aguas encallan en los arrecifes de una realidad que nunca es relatada en su totalidad. Las variables que manejan no son de dominio público. Pero que no se preocupen los poderosos ni los ricos del lugar: A ellos no se les mojará un pie porque sólo es otro negocio.

No hay tierra prometida si todos no caben. No existen ni la leche ni la miel si en nombre de lo bueno, de uno y otro lado, contamos medias verdades, excluimos, ignoramos al pueblo: A todo el pueblo.