Todo es según el color con que se mira, dice la copla; y me lanzo al barro con triple pirueta pues es un tema que ya huele. Por enésima cuarta vez aparece una noticia sobre un señor que el devenir de los azares hizo presidente de la Generalitat. (Un inciso: Hablo de este señor como prolegómeno de lo que en verdad quiero hacer patente. No hay animadversión: es instrumentalizar un hecho objetivo). Parecía que el Covid de las noticias en España, el independentismo y todas esas cosas, iba a ser eterno hasta que apareció la pandemia y borró todo rastro del asunto. Y ayer vuelve a aparecer.

Nos comunica que no se presentará a presidente por la represión del estado español. Digo yo que este señor se debe sentir muy reprimido en Waterloo, histórico lugar donde los haya, en una mansión que cuenta con 550 metros cuadrados, seis habitaciones, tres baños, sauna, garaje para cuatro coches y una gran terraza de 100 metros cuadrados que da a un jardín de 1.000 metros cuadrados. Todo por 4.400 euros mensuales. Con un sueldo de eurodiputado, debe vivir angustiado por su vida y su futuro.

Al tema. En lo que va de mes han llegado a las Canarias cerca de 4000 inmigrantes en cayucos. Hay más de 1200 hacinados en un recinto habilitado para 400. Yo creo que, toda esa gente, se levantó un día de su miserable cama y pensó: ¿muero en mi país por la presión que ejercen los intereses extranjeros para seguir explotando los recursos con la connivencia de un gobierno corrupto o me embarco en un viaje que probablemente me cueste la vida?

Y pienso que las varas de medir son muy distintas. En vez de solucionar los problemas en la raíz, todo pasa por el desarrollo social y educativo de los países de donde procede toda esta gente, nos quejamos de lo aburrido que es ver a los inmigrantes en las noticias.

Redoble de tambores… Tachán. Represión. Un término vapuleado por la prostituta actitud de quien quiere validar lo que no tiene valor. Como vengo refiriendo desde hace tiempo, es mucho más fácil vocear que se me persigue a hacer una defensa ideológica de la situación desde la paridad y el sosiego.

Represión es el motor de toda la pobreza que embarca en la costa africana, de la que se aprovechan las mafias; que se alimenta de las mentiras que les llegan prometiendo que en Europa los perros se atan con longanizas… Y el alma de la injusticia en todas y cada una de sus facetas.