“Consagrado: Hacer sagrado a alguien o algo”.
“…hay personas que por una invitación especial de Dios, bajo una moción del Espíritu Santo, se proponen seguir más de cerca a Cristo, entregarse a Dios amado por encima de todo y procurar que toda su vida esté al servicio del Reino. Esto es lo que se llama en la Iglesia católica, la vida consagrada”.
Comienzo con éstos entrecomillados para resaltar la percepción de la consagración como un hecho que se distingue perfectamente de la plebe secular. En el inconsciente popular existe esa diferencia y es imposible no ver la guerra civil que hay entre hijos de Dios.
Seré breve. Hay gente que se siente llamada a un servicio especial y es consagrada. Cuando el ardor guerrero desaparece, las dudas aparecen; Achaques, la edad, las decepciones y errores de los que hay alrededor… Pesan mucho más que la ley que debería hacernos felices al cumplirla… No hace falta ser muy listo para ver cómo los servicios especiales en su día a día se parecen cada vez más a los no consagrados. Es ahí donde las quejas y las excusas se parecen mucho a las que escucho en cualquier barrio de gente descreída o increyente o sociológicamente religiosa sin lazos con la profunda verdad de la religión.
Para mí todo es un negocio montado para separar al único pueblo de Dios. Está formado por todos los hijos de mujer y no admite divisiones de ningún tipo. Las divisiones matan y enfrentan desde que Cronos es tiempo. Por ello necesito gritar que la vocación es solo una.
Todo lo demás son zarandajas y películas destinadas a romper el cuerpo místico del pueblo de Dios.
Para alejarnos cada vez más de la dignidad que la humanidad tiene que vivir en todos y cada uno de sus hijos.