Hoy me decía un amigo que ser negacionista en este tema es no querer ver la realidad. Las noticias de llamas de quince metros devorando todo a su paso, mangas de fuego haciendo presente el infierno en la tierra es sobrecogedor. Glaciares en extinción, por otorgarle algo de vida aún… Un futuro acalorado: y no será calor de hogar precisamente.

Pero hay una consecuencia aún no evaluada: un cambio de comportamiento que se está operando y tiene unas consecuencias desconocidas…

Me explico.

El otro día pasaba por delante de una terraza a las 12:51 de la mañana y vi algo que me llamó la atención. Llevaba un camarero un bebedero para perros supermono de color azul celeste tirando a otra cosa que no perciben mis ojos por ser sólo apreciado por entendidos en cartas de color, lleno de agua; lo llevaba a una mesa donde, ansioso, un Collie esperaba con la lengua fuera. Hasta ahí, todo normal: O no; era la primera vez que veía un servicio para canes en una terraza de tales características. Lo asombroso fue cuando me di cuenta de que el agua tenía cubitos de hielo.

Cubitos de hielo en un bebedero para perros. Si. Lo has leído bien.

Comprendo que un perro con tres palmos de pelo estuviera asfixiado. No hay lugar de España donde nadie se esté librando de calor.  Los dueños celebraron la llegada del refrigerio (Sic) y yo seguí mi camino.

La capacidad de adaptación de los animales, digo yo, domesticada por los dueños que tenían tanto calor. Como decía una autora “el abrigo es lo que me pone mi madre cuando ella tiene frío”. Otorgando derechos propios de personas, distorsionamos la realidad.

Comprendiendo que hay muchas sensibilidades, creo que esto se nos está yendo de las manos. Será por culpa del Cambio Climático.