Las noticias que nos están llegando sobre lo que está ocurriendo son terribles. Nunca creí que se pudiera llegar a este punto…
El Salvamento Marítimo francés nos informa de que decenas de pateras llenas de payeses están abandonando su tierra debido a la represión ejercida por el estado. Muchos de ellos sólo eran reconocibles por la barretina que, orgullosamente, llevaban caladas.
Los testimonios de los rescatados eran aterradores: “Enviaban ejércitos numerosos, con sus cámaras en ristre y sus billeteras repletas, a ocupar nuestras ciudades emblemáticas.” “Flotas de barcos de origen desconocido, gigantescos, arribaban a nuestros puertos y vomitaban su carga de silenciosos y coloraditos nórdicos que se dedicaban a comprar compulsivamente y a beber cerveza fría” “Eran tantos que se hacía insoportable la convivencia”. “Creíamos que íbamos a morir por la presión de las huestes, hordas sedientas de cultura y colorido: No puedo seguir hablando”
Pero la cuestión era mucho peor: Llegaron a decir que los españoles querían vivir a costa de los catalanes, que gracias a Cataluña, donde se gestan los grandes avances tecnológicos y comerciales de la cutre monarquía española, se había podido superar la crisis económica: Por supuesto, fue gestada desde Madrid. Orquestada por maquiavélicos oligarcas, toda la política estaba diseñada para oprimir al orgulloso, pero maleable ideológicamente, pueblo catalán.
¡Qué grandes son los próceres catalanes! Buscando lo mejor para su nación, están dispuestos a saltarse todas las leyes para cruzar el desierto y llegar a Canaan, la independencia plena. De ese modo, y todo muy legal, quieren acogerse a leyes que ahora les parecen injustas…
Y yo me pregunto: ¿De verdad quieren lo mejor para los catalanes o, como ocurre con todos los dementes demagogos que quieren pasar a la historia, retuercen la realidad hasta que sirva a sus propios intereses? La Historia ya nos ha hablado muchas veces sobre el asunto: Quebrar la unidad de una sociedad plural para favorecer a una parte de ella, es crear división. Y un cuerpo dividido es siempre mucho más débil.
Dejemos de hablar de muertos en el cuerno de África, hambrunas en la India, muertos en la frontera sudanesa, niños secuestrados por Boko Haram. ¿Porqué seguimos ignorando tan gran injusticia intoxicando la actualidad de falsas noticias?