Después de ver en la tv que la LOMLOE ha sido aprobada, me ha dado por pensar; y, creo, que lo que puedo hacer, para comprender este asunto, es aplicarlo a otro estamento fundamental del estado. De ese modo, contemplaré con perspectiva y comprenderé porqué ocurre esto.

Atacar la educación, van ocho leyes de educación de mierda desde que vivimos en democracia, es la mejor manera de ir bajando el listón de valores y conocimientos hasta volver a nivel neanderthal. Sí. De eso se trata. La sectarización es mucho más sencilla si el vulgo no piensa y se le dice qué puede y qué no puede hacer o pensar. Como dice el saber popular, un líder fuerte hace pueblos débiles; por lo que, un pueblo fuerte, con discernimiento, no necesita a profetas que definen el sistema: les dan una patada desde su conciencia de pueblo.

Se hace una defensa a ultranza de lo público. No puedo decir que eso sea malo. Lo público, a pesar de nuestros políticos, es lo que sostiene con cierta cordura el esqueleto estatal. Grandes profesionales de todo lo público hacen malabares con las pifias de los ineptos que ocupan el gobierno o los escaños (los diputados son un servicio público: servicio). Dicho todo esto, vuelvo al tema: vaciar la educación de contenido y adoctrinar hasta descerebrar a la plebe, no vaya a ser que les dé por pensar…

Estoy seguro que la ministra Celaá, está deseando tener un bebé perfectamente adoctrinable para comprobar las bondades de su ley.

Me voy a meter en un berenjenal. El fútbol, la liga y todas esas cosas (menciono al fútbol porque es algo que está profundamente arraigado en los mastuerzos que poblamos la sociedad) es un deporte concertado. Se les perdona todos los desaguisados contables que quieran, se les permiten deudas con la hacienda pública que, si yo las tuviera, estaría dieciocho vidas en la cárcel. Pero ahí lo tienes: concertado, mantenido con dinero público.

Hagamos, pues, defensa del fútbol público. Un fútbol estatal, dirigido por los políticos, jajaja… ¿Qué estás diciendo, imbécil? El fútbol es un sentimiento, cada equipo es un universo donde vibran los aficionados, lloran las madres de los porteros, se identifican las ciudades de donde son oriundos los equipos. ¡Qué estás diciendo! ¿Acaso pretendes cambiar la idiosincrasia de cada colectivo, de cada persona que siente distinto un deporte que es de todos? ¿Crees que es posible decir que un jugador de tal equipo es igual que otro? Y, ¿qué pensarían los jugadores? ¿Acaso todos cobrarían los mismo, jugarían igual?

Por eso el fútbol no se toca. Porque es tan concertado como la educación concertada y especial, pero es más circo y más pan: la mejor manera de mantener al vulgo calladito y pensando en cosas sin importancia.

Ahí lo dejo. Creo que, cuando se cambia el prisma, todo se ve de otra forma.

Por eso siempre defenderé la educación como motor del crecimiento del espíritu humano, la educación que se ocupa de los diferentes y que los trata como distintos y no como “integrables” entre la gente normal. https://masplurales.es/