A nosotros, Jesús, nos dijo, nos dice que haremos cosas más grandes. Yo creo que es verdad. No dijo en qué sentido, pero lo que estamos haciendo es grande de (…)jones porque nos estamos cargando la creación despasito, pasito a pasito…

En el día primero Dios creó la noche y el día. La luz y su ausencia; nosotros hemos creado la oscuridad y, su ausencia, la perseguimos, para caminar permanentemente en tinieblas y vivir sin norte, perdidos.

En el día segundo, creó cielo y mar. Ambas para ser surcadas por la vida. Nosotros la poblamos de aviones, barcos, plásticos y gases de efecto invernadero: eficacia probada.

El día tercero, creó la Tierra y la vegetación. Nosotros, con gran maestría, desforestamos con cirujana eficacia y polucionamos toda superficie seca que se ponga a tiro. Me emociono sólo de pensarlo…

En el día cuarto, aparecieron los cuerpos celestes. Qué gran pastel para hacer exactamente con ellos en cuanto hoyemos sus superficies como lo hemos hecho con el planeta tierra.

El quinto día, creó las criaturas incluyendo los peces y las aves. Nosotros creamos los canales temáticos para ver en la tele los animales que ya hemos extinguido.

En el sexto día se crearon los animales y la humanidad. Seguimos viendo la tele y comiendo fast food mientras la humanidad vive en la oscuridad más incierta.

En el día séptimo descansó. Para nosotros no hay descanso. Pronto crearemos las condiciones adecuadas para el suicidio colectivo de toda la humanidad.

A optimista no me gana nadie pues el proyecto del Evangelio para todos está por estrenar. Vamos a ello y seamos creación.