“…está triste por el resultado, pero contento por el juego de su equipo. Además, está convencido de que mejorarán, porque están «en el buen camino». 

Encabeza el presente escrito un ejemplo de declaración en rueda de prensa de cualquier entrenador. Me da igual de qué deporte sea: tienen el recorrido breve, intenso y una carga emotiva que embarga a todos los que la escuchan…

Verdaderamente, no sé qué hace un entrenador dando una rueda de prensa. Es como poner un astronauta a liar croquetas con el traje puesto. No se distinguen por el verbo ni el dominio de grandes cantidades de palabras. Un arquero puede ser un señor que tira con arco; o un portero que, puede ser “Can Cerbero” en un osado guiño a la mitología…

Valga esta breve reflexión para demostrar dónde nos lleva el circo que nos atonta durante toda la semana: antes era los domingos, pero de eso hace mucho.

Y no se libran las declaraciones de los políticos, hábiles trileros de la adjetivación, que narran nada para decir menos. Los partes de guerra de los generales, tan expresivos como una papelera, que nos cuentan que han usado sus juguetes para matar a tropecientas personas, que están ganando y que pronto conseguirán eliminar a sus enemigos…

Si leyéramos los partes de guerra, las declaraciones de un tenista o los comentarios de un tronista de hace algún tiempo, certificaríamos que no hace falta estudiar para ello: sólo hay que utilizar las palabras reconocibles y constataríamos que son tan irrelevantes como la campaña de moda otoño invierno del año 2021.