
RAE. (lat. verĭtas, -ātis). Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna.
Si. En el tiempo de crisis, no hay que hacer mudanza. Y es curioso cómo cambia el significado de las palabras según donde estés…
Debo decir que el presente escrito nace de la tristeza más absoluta, del bochorno más indignado, del hartazgo… La búsqueda de la verdad no es la primera de las intenciones que tienen los abogados o los políticos: lo que realmente centra sus actuaciones es ganar: tiempo, para que la gente se olvide de lo laxa que ellos tienen la memoria; adeptos a su causa, pues de un modo u otro, se verán beneficiados de jalear una mentira palmaria.
Yo, en mi condición de autónomo, sugiero a todos los que rigen nuestros destinos que reconsideren su postura. Que busquen la verdad, cualidad de veraz, para que haya justicia. Es curioso: La justicia a la que se llevan todos los problemas por no querer usar la misma medida para uno y otro lado de la opinión.
Si un partido es corrupto, que lo ponga sobre el tapete. Será un acto de honestidad. Y hará que ganen las próximas elecciones: o, simplemente, sus votantes verán que el error es humano: y serán comprensivos. Pero este vaivén de “tú más”, “cuanto peor, mejor” o confundir mantenerse en el poder con que a todo el país le va a ir bien faltando a la verdad, me parece que es una mala idea.
A este paso, pronto tendremos alguien en el poder llamado TrumPutin, campeones de la mentira y de la desfachatez: de la mala educación y falta de empatía. Payasos en los que están los destinos de mucha gente que quiere vivir en esta nuestra casa en verdad.