Eso de ser santo, fundador o las dos cosas a la vez tiene que ser increíble. El magnetismo ejercido por una vida que es reflejo del Dios de la vida debe ser más potente que el Neodimio. Mucho más que la atracción de un agujero negro masivo. Lo constato porque, la gente que los conoce quiere seguir sus pasos; por la razón que sea…

Y pienso en los apóstoles, que vivieron en vivo y en directo las maravillas de unas bodas de Caná sin vino, un picnic sin panes ni peces, la vuelta a la vida de Lázaro… ¡Qué subidón! Un noticiario “Breaking News” en riguroso Live…

Ocurrió hace tanto tiempo. Pero, si te fijas, hay muchos que han sido subidos a los altares por su vida ejemplar, por su compromiso con el Evangelio, por su fraterno amor. Y, como de casta le viene al galgo pues somos hijos de Dios, brillan con la luz que irradia quien confía en el creador de todas las cosas. Y, los que conviven con ellos, se convierten en la primera remesa, primeras vocaciones, de la obra a la que es llamado el fundador.

Y hoy… Bueno, desde hace tiempo, que no es cosa de ayer, no tenemos vocaciones para las obras que incendiaron el corazón de los santos y de quienes los conocieron; de los apóstoles y las primeras comunidades. Las parroquias vacías, los seminarios y postulantados, como las parroquias… Qué decir.

Pues diré que yo, que digo creer en el Reino de Dios y su justicia, en el Dios y creador de la luz, no soy nada convincente. Que, si las parroquias están vacías o llenas de gente entrada en años, es porque somos muy atractivos para pocos o nadie.

Y, creo que no incurriría en error si digo que, en las órdenes religiosas, pasa algo similar. En vez de inflamar la tierra con el fuego del espíritu, somos bomberos y extinguimos la llama con grandes planes para celebrar los aniversarios que toquen en nuestra congregación, exaltando a quienes dijeron sí al Evangelio.

La Buena Noticia no es para celebrarla como efeméride sino para proclamarla como único bien…

¡Ay, amor primero que me hacía buscarte como busca la cierva corrientes de agua! No seré de Dios mientras no seas único. Fúndeme por dentro. Llena mi vida de luz.