PROSTITUCIONES NECESARIAS.

Hay quienes buscan ser premiados. Algunos lo merecen. Otros, simplemente, son los llamados profetas sistemáticos: aquellos que lamen el culo al poder y se regostan en tal placer. Estos, se sienten cómodos pues en el reconocimiento tienen la paga.

Luego están los que se han dejado la piel por sus hermanos. Por su salud, su dignidad, su identidad… Dejándose la salud, su propio futuro para sembrar uno mucho mejor para todos.

Creo que el Nóbel de la Paz es algo que debería servir como faro en esta oscuridad que estamos viviendo.

Hoy se publica el premio de 2025. Y el presidente naranja, zanahorio, se postula por haber conseguido una paz que no se nota tras proveer a los genocidas de armas, llenándose los bolsillos y creyéndose mejor que Netanyahu.

En el caso de que se lo den, estaremos asistiendo a la pérdida de credibilidad de unos premios que se crearon a partir de la destrucción para hacer un mundo mejor. Supongo que, de ocurrir, sería la prostitución necesaria para que zanahorio no tenga un berrinche.

De ser así, le he confeccionado una lista de premiados con el Nóbel de la Paz. Quizá sea, por contacto visual por lo menos, una manera de que se dé cuenta de que la paz no es la ausencia de guerra, sino un estado duradero de honradez y dignidad para todos los pueblos sin distinción de raza, credo o color.

Albert Schweitzer, Martin Luther King, Andrei Sajarov, Anuar el Sadat, Madre Teresa de Calcuta, Adolfo Pérez Esquivel, Desmond Tutu, Tenzin Gyatso, Mijail Gorbachov, Rigoberta Menchú, Nelson Mandela, Kofi Anan, Malala Yousafzai.

(Parece que no se lo han concedido a Trump. Felicidades, Corina Machado por tu lucha contra la tiranía chavista: por su persistente lucha por la democracia, los derechos humanos y la paz en Venezuela.)