A la luz de los acontecimientos en Ucrania, están operándose cambios en el significado de las palabras. Creo, como he dicho en multitud de ocasiones, que las palabras son seres vivos, con su propio carácter: capaces de modificar tiempo y espacio, emociones y sensaciones…

Y es que la palabra guerra, ahora, significa operación especial. Bombardear, pacificación; Derruir, Mariúpol…

Violar, fusilar, quemar vivos; ajusticiar niños, tirar al blanco sobre ancianos, matar de hambre: todos son sinónimos de paz y amor.

Chantajear es dar mimos; amenazar, mandar cartas de amor; pontificar sobre la violencia mientras los tanques aplastan coches es coaching y ajusticiar embarazadas es abortar una amenaza letal.

La derrota de toda la Humanidad es la victoria de la guerra.

Por eso, la victoria es de los mentirosos. Pírrica, pero hace que las esquelas tengan nombres muy familiares. Verdad, Libertad, Albedrío y Conciencia.