En un mundo en el que el negocio es lo primero, donde “la pela es la pela”, es lógico que se busque la mayor rentabilidad a costa de cualquier variable. En el actual panorama, si yo tuviera dinero y me rigiera por las normas vigentes, invertiría en armas. I+D a lo bestia para matar más eficientemente. Minas antipersonas para no matar, pero sí mutilar: ¡qué perversión tan interesante! Es dejar zombi a la víctima de tan pequeño arma: ni vivo ni muerto, incapaz y herido en el alma. El ser humano es capaz de tanta violencia…

Lo más interesante es que, en este asunto, los usuarios, o matan o terminan fiambre: no hay un futuro venturoso para los que usan tan letales herramientas.

Emponzoñar las mentes con ataques híbridos, como se dice ahora: aplicaciones de móvil y demás familia para tener la mente ocupada y el corazón vacío. Matar online para que parezca que matar en el campo de batalla a los depravados enemigos sea casi un juego, que no hay consecuencias. Las manchas oscuras que dejan la sangre derramada serán los caminos de baldosas amarillas hacia la ciudad de Oz, la brillante victoria sobre los semejantes a los que hemos despersonalizado.

Los dirigentes que promueven la guerra, llenando sus bolsillos, nunca apretarán el gatillo. Sólo creerán que son poderosos por inocular el miedo, el chantaje a sus conciudadanos para que mueran en nombre de la patria o de cualquier estúpida pájara que se les ocurra.

Pero hay armas que están detrás del espejo, apuntando a tu sien: la cosmética como método de control y de validación remota para menoscabar el amor propio y poner en una crema, toda tu autoestima. 625000 millones gastaremos este año en tan inofensivo arma.

Para ir terminando: Serían necesarios 540000 millones de dólares para acabar con el hambre en el mundo. Menos de la quinta parte de lo que se gasta en armas. Pero es más fácil tener a la famélica población atemorizada con la posibilidad de no comer, para ser el héroe que los alimenta y así creer que hay un salvador que no puede hacer más: para culpar a otros de la hambruna…. Para alimentar el odio y sembrar la futura guerra.

(* presupuesto mundial para armas en 2025)