
“Cada uno de los principios indemostrables sobre los que, por medio de un razonamiento deductivo, se construye una teoría.”
… vamos, que es casi un acto de fe.
En base a la primera definición, resulta complicado establecer la veracidad de ciertos comportamientos. Y no hablo de religión. Hablo de lo que se ve todos los días.
Se da por hecho que, quien llega al poder en democracia, busca el bien de todos los votantes, sin perjuicio alguno para ninguno de ellos. Siguiendo con este grupo de interés, son los más preparados para ejercer los puestos que detentan, ostentan, perpetran… Que todos los que están a la izquierda del arco parlamentario buscan lo mismo. Los de la derecha, también. Que la motivación de todos sus actos se cimenta en la honestidad y la verdad. Que la confrontación con la leal oposición es leal y que asumir las consecuencias de los errores en política es lo normal.
Como indemostrable es el principio por el que alguien empieza una guerra diciendo que es justa, cuando millones de esqueletos atestiguan su inutilidad. Los muertos por la patria, los defensores de la libertad, los liberadores de la opresión nacionalsocialista o del Neoliberalismo capitalista, todos ellos yacen felices, con risa sardónica; y calladitos.
Cuando, al fin, observo el paisaje y advierto que somos actores y no espectadores, recuerdo que el efecto mariposa se fundamenta en el axioma por el cual un pequeño acto tiene grandes consecuencias. Si cada uno colaboramos en una pequeña injusticia, por diminuta que sea, son semillas de la próxima invasión, del genocidio venidero. ¿Y si cada uno colaborara con una pequeña justicia?
Que nadie esconda las manos pues la justicia está en ellas.
Recuerdo las palabras del Benedictus: “Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.”
A ti que estás leyendo.