
Pierdo el culo con la música a capela. Me resulta hipnótico como las armonías van tejiendo su trama de colores, de luces: de negros, azules y grises que mutan al brillo insoportable del grupo, arcoíris…
Esté donde esté, me sienta “Up or Down”, las voces, me sostienen y sacan una sonrisa a un rostro que aprieta los dientes demasiado y sonríe menos de lo que debería agradecido por la vida que me regala tantas piezas, tanta belleza.
En este tiempo en el que las bocas que más hablan son las de los cañones, yo le digo a todos los que cantan: ¡Alzad vuestras voces! Sed brisa creadora de paz, diálogo en esta barbarie que condena a la mudez de los muertos que deberían cantar con vosotros, conmigo…
Abrázame, armonía infinita de belleza fecunda: Voz que crea la Vía Láctea de la música a pulmón.