Obviamente, este tipo de canciones hablan de amor. O del desamor, según toque; En ellas se describe un encuentro que desestabiliza todo el universo del cantante, noqueado por la belleza sin par del individuo que tiene enfrente. En ellas, las canciones, se describe todo aquello que hace a la citada criatura, un ser de otra galaxia: sus dientes perfectos, con marfileña textura, cuerpo esculpido por seres olímpicos, (deportistas no: los otros); labios de fábula, fabulosos ojos profundos que muestran la belleza del cielo o del ébano. Dejaré algo a tu imaginación.

No dejan de ser canciones que, si fueran periódicos, estaríamos viendo la portada. Necesario para saber el contenido pero que, con un poco de tiempo, podremos discernir si el contenido es fake o real.

Si es un muñeco de feria, lamentarás haber perdido el tiempo con tamaño error. Si una oportunidad, podrás decir que te encanta la minería y quieres seguir profundizando, buscando la mena, obviando la ganga.

Lo que describen las canciones son deseos. Lo que construye las relaciones, son las verdades. No está mal tener un mapa donde te digan dónde se encuentra el tesoro. Pero lo más interesante, creo yo, es descubrir los regalos de los que el camino está sembrado. No todos serán alegría: pero sí serán los nuestros. 

No hay genéricos en el amor. Por eso hay tantas canciones de amor. Cada uno, siendo la misma palabra, es distinto: es nuevo.