Lo sé, lo sé: soy muy pesado. Los temas que ocupan mi mente son siempre los mismos. Pero, ¿acaso deja de ser salado el océano en algún momento, la luz deja una estela curva en la oscuridad? Es la sensación de que cada vez pongo un ladrillo en el muro de contención que hay que construir para impedir que prosiga esta lengua volcánica, incandescente, descerebrada y deshumanizada que hace de la Humanidad, de su mayoría, carne picada.

Esa carne que alimenta al monstruo en el que alguien se convierte cuando cree que su vida vale más que la de cualquier semejante. La carne que viste de caqui, calza botas y mata porque obedece las órdenes de quien no sabe lo que es el barro. Aquella que se pudre en las minas a cielo abierto buscando las materias primas, raras, de la tecnología que disfrutamos algunos privilegiados: No importan nada sus vidas.

Todos los que trabajan por sueldos miserables para que algunos los tengas ignominiosa e insultantes, abultadas cuentas corrientes que pagan los lujos que harían de la vida de muchos, una vida digna. Nunca están los empresarios contentos. Los bancos hablan de ganancias: ganan un 15% más que el semestre de referencia. Y eso parece poco. No se ha escuchado que pierdan: Sólo ganan menos de lo que les gustaría.

Devastar los servicios que dignifican y que proveen a los que nunca se podrán permitir una sanidad privada y de calidad. Ningún partido en este país toma partido por lo público. Fingen que les importa, porque ellos tienen sanidad privada o mutua: privilegios que son sólo de unos pocos.

Hacer carne picada de aquellos que escriben la historia pero que nunca aparecen en los libros. Los grandes estadistas son hábiles trileros. Los conquistadores, ilusionistas y sin escrúpulos, supieron acaudillar a una masa que creyó que hacía lo correcto. Los caudillos, maleducados, se aprovechan de la buena educación de la buena gente que, aplastada, se agarran a un clavo ardiendo.

Pero en el tiempo en el que vivimos, en el que los discursos carecen de ideología y mucho de falacias, se alimentan de comida rápida, de carne picada.