Eres música la ventana abierta tras la puerta cerrada.

Demoledora de muros: de tejados que aplastan la belleza de las voces, que languidecen y no lo saben; que mueren y no mueren.

Música que alienta la creación. Y la creación que alienta a la música que no sabe callar, que no sabe estar quieta.

Su corazón, ay su corazón: hecho de luces y viento, de gestos y lamentos, de alegrías sin cuento: ay su corazón.

No lo permitáis no. No dejéis que la música se quede enterrada bajo la tierra baldía de la desilusión, de la pena. No. No. Nooooo.

Ella no se muere. Se queda dormida esperando las voces que mullan la tierra yerma. Ay yerma tierra que ansía la lluvia, las canciones y las risas que mueren… que viven por vivir en las voces tocadas por su aliento.

¿Estás triste? Y vivo, ¿estás muerto? No permitas que te falte la música. Eso es morir en vida, ay morir en vida. Sin tu latido…

Música: Eres existencia.