Si muriera, ¿me echarías de menos o sería un alivio?

Cuando alguien muere, recuerdas las cosas pendientes que dejas en el tintero: porque tenías tiempo, por despiste, por costumbre o porque no encontrabas la oportunidad…

Si te hayas en esa situación, delante del cadáver, quizá no haya cuentas pendientes. Ahí, ya no hay nada que hacer.

Pero, si con alguien, sientes que hay cosas por hacer, si existe la posibilidad de recomenzar, que hasta ahora poco había hecho, si vale la pena recuperar el amor primero, la ilusión, la construcción de algo nuevo con la experiencia existente, no lo dejes…

No hay tiempo.