maxresdefaultY así, después de todo un año compartiendo con vosotros, me siento al amor del vacío y me declaro en quiebra. Arruinado. El tesoro de la palabra devino en nada. En el cofre de las ideas, sólo quedan los tickets que atestiguan la paulatina retirada. Cada latido; o cada crisis cardíaca: Todo está registrado.

Y siento la soledad de quien es abandonado por la alegría. La melancolía tiñe mi mirada en blancoynegro: “Cualquier tiempo pasado fue mejor” me parece una alternativa posible y la nostalgia, un estado;

Pijo de mierda, pienso en mi habitación del pánico, en lo profundo de mi consciente: No tienes derecho a desperdiciar un solo instante complaciéndote en el cementerio: Contempla el desierto y sus tempestades arboladas de arena: Mareas montañosas de dunas y camellos, esqueletos bovinos y mudadas pieles de serpiente. Déjate abrasar por el sol; muere de frío por las noches; pero advierte: Date cuenta de la luna y el sol, el rocío del amanecer y los senderos que se borran al punto de nacer en las pezuñas de las caravanas: Caminos en el mar que nunca te impidieron buscar.

Pijo de mierda: Que te complaces en tu tristeza cuando sólo puedes vivir para dignificar la vida. La que se te entregó para hacerla mejor que la de quien te la dio.

Ahora que termina un año, otro comienza.

Revienta, corazón: Ya está de parto la Esperanza. Alumbrada de dolor, viene la alegría.

Ponle versos a la canción. Que suene la música.