
Parece que últimamente me da por los números. Pero es una manera de mesurar las cosas de una forma tangible. No me extenderé mucho en el presente texto.
Durante la Segunda Guerra Mundial, hace un ratito, que parece que fue hace siglos, fueron necesarios seis millones de muertos entre los judíos. Digo necesarios porque parece que son los muertos mejor y más muertos de la guerra. Debo recordar que en dicha guerra murieron 40 millones de civiles y 20 millones de soldados. 60 millones en total de los que los judíos son el 10%.
Y digo necesarios porque son 6 millones de razones para no usar la violencia brutal que están desplegando sus biznietos en Gaza, Cisjordania y Líbano. Su salvajismo está justificado en la defensa. Pero, a su defensa no se la conoce como violencia: es defensivo. Si los atacados por Sion se defienden, es terrorismo.
Seis millones de muertos no son suficientes para recordar a esta generación que la violencia es madre, abuela y bisabuela del horror.