Pues eso.

Si vas a empezar una guerra…

…medita, si sabes lo que significa meditar, si lo que vas a hacer beneficia a alguien. (Pensar atenta y detenidamente sobre algo)

…¿crees que podrás mirar a los ojos de las madres que perdieron a sus hijos, a los hijos que perdieron a sus padres, a los vecinos de tu rellano, a tus compañeros de toda la vida para decirles que era necesaria?

…¿cómo argumentarás para justificar tanto dinero desperdiciado en bombas, balas, combustible, avituallamiento… que podría ser utilizado para mejorar las condiciones de vida de tu pueblo, de otros pueblos, de todos los pueblos?

…espero que tu Dios sea Marte, Ares si te va la mitología griega: lo que vas a acometer es un genocidio, un sacrificio humano a escala global para alimentar a un ser insaciable, porque no conoce otra realidad que la guerra.

…¿has mirado atrás y has comprobado que no había otra solución? La estadística dice que no hay salida en la eliminación de gente que quiere, vive y sueña lo mismo que tú.

…procura guardar tu espalda. Los que queden, serán recordatorio permanente de los que ya no están. Fantasmas vivientes, memorias vivas del dolor de los que se fueron sin motivo ni razón.

…piénsatelo muchas veces. Las imprevisibles consecuencias llevarán tu apellido. Y la venganza, hija bastarda de la guerra, no distingue las edades a la hora de buscar su lugar.

No lo hagas. Nunca valió la pena.