
¿No os ha pasado que decís: “voy a dormir hasta recuperarme” y, cuando te levantas, parece que estás más cansado? Eso de estar al cien por cien debe ser como el efecto memoria en las baterías: El indicador informa de que ya has dormido lo suficiente, 100%, pero la carga eficaz es del 55%. (optimista)
Y parece que vivir es como sumergirse en el mar. Tomas aire y te sumerges. En la zona donde entra el sol, ves con claridad. Es un tiempo en el que puedes buscar y encontrar rápidamente. Sales y recuperas el aliento. Otro asalto.
Luego, cuando esa zona iluminada ya ha sido trillada, te buscas un foco, porque intuyes que hay algo más en la penumbra, en la sombra. Son inmersiones más complicadas: se ciñen a una experiencia que te guía: o te pierde.
Y el tiempo va recortando la recuperación del resuello y, en algún momento, caes al fondo. Y, a lo lejos, ves la luz que viste al principio de las inmersiones. No estaba tan lejos el encuentro, el conocimiento…
Es el recuerdo del Amor primero. Puedes seguir con la misma capacidad de carga o cambiar la batería.