
Pa empezar. El estado hebreo, Israel para los no iniciados, está cometiendo un asesinato. Es lo que hay. Es la eliminación controlada y despiadada del pueblo palestino. Se sienten con derecho a ello pues ellos fueron sujetos de la misma miseria por parte de los nacionalsocialistas alemanes en la Segunda Guerra mundial. (Nazis, para los no iniciados). Este argumento parece que les da patente de corso para olvidar la humanidad que se tuvo con ellos al final de dicha guerra.
Que el resto del planeta lo mire, se horrorice y no haga nada es verdaderamente bochornoso. Meneamos la cabeza diciendo que es intolerable. Y tomamos una cervecita, un te si lo decimos a las five pm o cenando. La mesura que se tiene con un estado que no sabe lo que es misericordia es sospechosa.
Y es entonces cuando me vuelvo como el título del presente texto. ¿Qué tiene el estado judío para chantajear a todo el planeta y haga creer a sus nacionales que están defendiéndose de los asesinos palestinos? ¿Porqué no se rompen los acuerdos comerciales con Israel? ¿Por qué los Estados Unidos de Trump, ¡ay, qué pena!, les apoyan incondicionalmente? ¿Por qué Putin no dice ni mú?
En fin. Viva yo caliente y ríase la gente. Mientras que Netanyahu no ordene asesinar a mi familia condenándola a la vergüenza de ser mostrados como enemigos antisemitas por el simple hecho de mostrar empatía con un pueblo que no merece habitar la tierra que acogió a sus verdugos, estaré sufriendo con la tele encendida y el corazón encogido, empapado de tinto de verano.