Somos los Insectivistas, un grupo secreto que ha operado durante décadas en la sombra bajo la opresión de los distintos reinos. Nuestros territorios se han visto reducidos, nuestras poblaciones masacradas, nuestra identidad, asociada al mal y el horror. Pero esto se ha acabado…

Los animales tenéis mucha suerte. Gozáis de la simpatía de todo el mundo pues los vídeos de gatitos y puppis generan un “ainnsss” con el culo hecho flan. Nosotros, en nuestra prodigiosa evolución, vivimos en los animales. Pero nos matan con sus pesticidas ultraeficaces: jabones, collares y fumigantes varios, arrasan con generaciones de adaptación. Y no queda ahí nuestro calvario.

Los vegetalistas, todos ellos enarbolando la bandera de la salud y el bienestar, nos fumigan y ejércitos de babosas, caracoles, hormigas y escarabajos, mueren bajo la atenta mirada de los comensaladas. Cuando no son ellos, nos matan para dar de comer a los animales herbívoros. Y vuelta la mula al trigo.

¡Basta ya! El genocidio al que nos sometéis es brutalidad. El más fuerte aplasta a los débiles. ¿Quién nos protege a nosotros?

Los animalistas defienden a los animales. Los Vegetalistas a la masa verde, arbórea… ¿Quién alza la voz por nosotros? ¿Quién enjugará las lágrimas de los saltamontes, arañas, avispas y todos los insectos que han muerto por el miedo irracional a vidas diseñadas para sobrevivir?

Pero, os advertimos: cuando llegue el holocausto nuclear, quedarán nuestros cuerpos especiales. Las denostadas cucarachas reinarán entre el polvo radiactivo, las cenizas vegetales y los huesos de los chupatetas.