Hay comentarios que son inútiles. No es por minusvalorar la buena voluntad que destilan, sino que no sirven para nada. Y es así porque son una falacia, una bienintencionada mentira disfrazada de verdad.

El contexto en el que vivimos condiciona gravemente nuestra conducta. Es por ello que, a toro pasado, afirmemos que, en otras circunstancias, otro momento, habríamos obrado distinto que nuestras pretéritas generaciones. No, no… Eso no es cierto.

Y saco a colación de que, si yo hubiera vivido en aquella situación, habría evitado esa injusticia; si hubiera estado en la década de 1930 en Alemania, habría alertado del monstruo que estaba viniendo. Si… Si… Si…

Todos somos sabios cuando conocemos la historia. Por ello, propongo: si conoces una flagrante injusticia, dala a conocer; si un agravio, pon remedio; si una soledad, abrázala. Las mismas aberraciones que estudiamos en la escuela, están ocurriendo hoy día.

¿Qué vas a hacer?