Si soplo una flauta, soy flautista; si tengo una tableta gráfica, soy diseñador… Es como un acuerdo de mínimos. En este espacio temporal que nos toca padecer, la pandemia de supuestos expertos nos acosa por todos los flancos.

Y es que, en el reino de los ciegos, el tuerto es el rey; como en todos los textos en los que reflexiono, intento sentar las bases para poner de manifiesto algo que, a mi juicio, es perjudicial. Que a uno lo hagan ministro no lo habilita para ejercerlo con pericia pues es solo una cartera. Alrededor de ti hay asesores profesionales y elegidos a dedo que te calentarán la oreja diciendo que eres la hostia en pasta. Si no te lo curras, na de ná.

Recibo por correo propuestas de retiro para que mi santa y yo, con la inestimable ayuda de los centros de orientación familiar, nos adentremos en la verdad del matrimonio, experimentando la alegría del amor. Con una oferta así, quién podría negarse…

Yo me niego. En redondo y en cuadrado me niego a que unos desconocidos me cuenten películas, toquen mi fibra sensible que, por cierto, la tengo en paradero desconocido y me hagan llorar.

Comprendo que la componente emocional, esa que se vive en los primeros estadíos del noviazgo y del comienzo de los matrimonios, son geniales, pues se siente todo con novedad y torrencialidad; que el tiempo se encarga de hacerlos meandros, donde hay mutuo conocimiento. Pero, como dije el principio, no me atraen estas ofertas online, estos descuentos de hasta el 70% por lo que puedo conseguir una felicidad duradera, una vacuna contra el tedio y el aburrimiento.

Por eso, a todos los sacerdotes que son expertos en matrimonios, a todos los matrimonios expertos en solucionar los problemas genéricos matrimoniales les digo: no desfallezcáis. Con una oferta así, siempre tendréis público al que dirigiros. La gente está deseando que alguien le diga lo que tiene que hacer, qué obedecer para que todo vaya bien. Y, cuando no sea así, culpar a los expertos de su fracaso.

Encantado de haber compartido. No dejéis de visitar nuestra web, con grandes descuentos en viajes y regalos, ni nuestro bar.