YO ME BAJO AQUÍ
Confiar. Tan necesario como respirar. Una impronta que no te puedes sacudir pues depende de ella tu supervivencia. La confianza del latido en la oreja del recién nacido sobre el pecho de la madre: esa que le recuerda el telúrico sonido que le ha acompañado en su uterina existencia. Confías en quien debería ser por ...









