PRESENTE DE INDICATIVO
Si… Yo me quiero. Tú te quieres. Él se quiere. Entonces… Nosotros nos queremos. Vosotros os queréis . Ellos se quieren. El Reino de Dios ya está entre nosotros. (Amar al prójimo como a ti mismo)
Si… Yo me quiero. Tú te quieres. Él se quiere. Entonces… Nosotros nos queremos. Vosotros os queréis . Ellos se quieren. El Reino de Dios ya está entre nosotros. (Amar al prójimo como a ti mismo)
Si el Evangelio no es buena noticia para todos, ¿para quién lo está siendo? ¿Para qué? Si las canciones que cantamos son para quienes ya las saben, para quienes las esperan, pero no son revolución para quienes nunca antes las escucharon, ni siquiera para nosotros mismos, ¿para qué? Si nuestros encuentros están teñidos de nostalgia: ...
Obviamente, este tipo de canciones hablan de amor. O del desamor, según toque; En ellas se describe un encuentro que desestabiliza todo el universo del cantante, noqueado por la belleza sin par del individuo que tiene enfrente. En ellas, las canciones, se describe todo aquello que hace a la citada criatura, un ser de otra ...
Yo creo que las banderas que enarbola la violencia para sentirse legitimada son todas un fraude. Hoy han publicitado un documental sobre la violencia ejercida sobre la mujer en la guerra fratricida del 36 en España. Aparecen las actrices posando ante retratos envejecidos por los años, decolorados por las lágrimas de las familias, que recuerdan ...
Ganar. A cualquier precio. No importa qué podamos dejar atrás, los valores que dejemos empeñados, para volver cuando podamos a por ellos… Ganar es el objetivo. Triunfar. El triunfo que lleva tu cara, tu cuerpo, tu corazón. Pero no tiene tus tripas, tus sueños, tus anhelos. Ante todos, serás un triunfador. En los vasos canopos ...
“Si los curas y frailes supieran la paliza que les vamos a dar, a la calle saldrían gritando libertad, libertad, libertad.” El himno que encabeza el presente textillo es del siglo XIX. La verdad es que tiene gracia. Como todas las coplas populares, tiene un trasfondo de verdad que desgarra el alma. No le daré ...
Quienes ordenan entrar en guerra, aquellos que no pisan el campo de batalla, habitan sus palacios, escuchan sus mantras, gozan de los placeres que niegan a los que luchan por ellos, a los que mueren en la batalla, a torturadores y torturados... ¡Estos chicos! ¿Cómo puede ser un mal causa de bondades venideras? ¿Cómo juicios ...
Nada. Nada libera tanto como el llanto. Hace libre la alegría que te brota desde lo más profundo, vestido de agradecimiento y fecundidad. Expresa la frustración insoportable en silencio. O acongojado. Pueden rodar lágrimas como golpes: rabia que, a dentelladas, te arranca la esperanza; siempre saladas, como la estatua que miraba el pasado, al pasado… ...
El abuelo se había ido. Al cielo, le dijeron; Viendo abrazados a los padres, con los ojos arrasados de lágrimas, la pregunta fue desconcertante, pero resonó tan fuerte... ¿Cuándo vuelve del cielo? Preguntó el niño de la forma más natural. Nosotros, los adulto, tenemos la idea asentada de que, del cielo, no se vuelve porque ...
¡Bendita rutina! Maravillosa: pues nos concede la sensación de que hay un orden, un concierto; y la certeza de que va a ocurrir exactamente como siempre. He estado un par de días en un colegio haciendo una actividad con 150 niños de Quinto y Sexto de Primaria. Hemos creado la música y la letra del ...