ENSOÑACIÓN
El peligro del Evangelio no es que sea opio para el pueblo. Su verdadero poder es activar a cada ser humano en su esencia. Decir esto es grandilocuente pero se acerca, según creo, mucho a la verdad. No se teme a Jesús en Jerusalén porque sea un líder reconocible: se le teme por su coherencia ...









