ACOSTUMBRADO
La capacidad que tenemos los seres humanos para ponernos vallas, construir muros, cortarnos las alas, cegar nuestros ojos y aturdir nuestros oídos es prodigiosa. En la necesidad, casi perentoria, de asegurarnos una singladura, tomamos un mapa y trazamos la línea. No está mal, pensamos satisfechos; no tengo todos los ases en la manga pero me ...









